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Realizada la exhumación de un posible 'bebé robado' en un cementerio coruñés

Técnicos que abrieron el nicho en San Amaro ven difícil hallar ADN ya que la caja estaba plastificada, lo que aceleró la descomposición del cuerpo - El ataúd, más pequeño de lo habitual

Una mujer deposita flores en un nicho del cementerio de San Amaro de A Coruña / e. vicente

Una mujer deposita flores en un nicho del cementerio de San Amaro de A Coruña / e. vicente



A. R. / G. M. A Coruña


13 ABR 2013 - 1:00

Familiares y representantes de la asociación SOS Bebés Robados Galicia asistieron ayer a la exhumación del cadáver de un supuesto bebé robado en el cementerio de San Amaro de A Coruña. Se trata de una de las primeras que se realizan en la comunidad gallega y fue costeada íntegramente por la familia ya que el juez archivó hace unos meses la denuncia presentada. "El magistrado consideró que no se podía garantizar que este caso correspondiese a la trama de bebés robados y archivó la causa. Los padres decidieron seguir con la investigación y hacer la exhumación por su cuenta", indicaba ayer la presidenta de la asociación, Estrella Vázquez.



La familia que ordenó la exhumación presentó una denuncia por un supuesto caso de bebé robado hace tres años. Tras adelantársele el parto, la madre dio a luz a una niña de unos 6 kilogramos en un hospital de A Coruña en 1977. Los médicos le comunicaron que la pequeña había fallecido, pero la documentación oficial no coincide con la versión del hospital. "Es la historia de siempre, hay versiones contradictorias", señala Vázquez, quien indicó que a la exhumación para comprobar que la niña que hay en el nicho es realmente su hija asistieron tanto los padres de la pequeña como dos hermanos.



Técnicos del laboratorio Neodiagnóstica de Barcelona fueron los encargados de abrir el nicho y recoger los restos humanos para ahora analizarlos e intentar obtener ADN de ellos. Lo que se encontraron no era lo esperado. "Tras levantar otro cuerpo que había fallecido hace ocho años vimos una caja que efectivamente podría corresponder a un bebé, pero nuestra sorpresa fue que estaba recubierta tanto por dentro como por fuera de plástico", indica Jaume Buj, del laboratorio catalán que realizó la exhumación. "Es algo anormal, totalmente extraño y que dificultará la obtención de ADN de los restos", resalta.


"Cuando un cuerpo se descompone pierde una serie de líquidos que debido al plástico quedan retenidos en el interior y esto hace que el cadáver se descomponga más rápido de lo habitual", señala Buj, quien añade: "Por tanto nos encontramos ante unos restos con un grado de deterioro muy elevado. Al exhumar un cuerpo en condiciones normales hay un 50% de probabilidades de extraer ADN, en este caso se reducen a entre el 2 y el 5%".

Además, los técnicos del laboratorio señalan que la caja enterrada en San Amaro era "muy pequeña". "Si la niña, tal y como dice la madre, pesó 6 kilos no cabría en ella. Parece la caja que habitualmente se utiliza para enterrar los restos de un aborto", indica Buj, quien asegura que en ese caso sí estaría justificado que el ataúd estuviese recubierto de un plástico.


Sin embargo, a priori, los restos encontrados en el nicho de San Amaro sí corresponderían a un bebé y no ha resto de abortos. "Dentró de la caja había restos humanos de un bebé, pero no se puede precisar la edad hasta que hagamos el análisis", indica Buj. Ahora los restos se trasladarán a Barcelona y allí se someterán a un proceso de secado para después reconstruir el esqueleto y realizar un estudio para concretar la edad en la que falleció el pequeño.


"Lo extraño de la caja alimenta la sensación de que puede haber existido alguna irregularidad en el parto o la muerte del bebé", indica Jaume Buj, quien resalta: "En este caso la exhumación no tranquiliza sino que abre nuevos interrogantes".


Desde SOS Bebés Robados de Galicia aseguran que otras dos familias coruñesas están a la espera de finalizar los trámites para realizar una exhumación y seguir investigando su caso.

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